El reto de desarrollar un BIA para una organización grande

¿Cómo enfrentar este gran RETO?

Es importante primero dejar claro que hacer un Análisis de Impacto al Negocio no es algo para tomarse a la ligera; una organización debe tener claro lo importante de este proceso y más aún la seriedad con que debe tomarse el mismo. Independientemente de si cuenta con una oficina dedicada a la Continuidad del Negocio o si está disperso el nivel de responsabilidad en la organización, esta decisión debe siempre ir acompañada de un proceso planificado y ordenado y qué mejor forma de hacerlo que estableciendo un proyecto organizacional.

Empecemos por lo básico, ¿quién patrocinará el BIA?, esto es uno de los elementos más difíciles y que habitualmente retrasan o inclusive cancelan el desarrollo de un BIA. El llamado a patrocinar este análisis, es la Administración Superior, donde la toma de decisiones organizacionales está centrada y donde precisamente inicia la conciencia de qué es crítico para mi empresa, sustentado claro, en el Plan Estratégico y el plazo de vigencia de este. Es aquí entonces donde todo toma un rumbo.

Bien, superada esta etapa, es requerido determinar quién se hará cargo del proyecto, por lo cual, de la misma forma que la Administración Superior es responsable de patrocinar, lo es de definir el personal idóneo para esta labor. Uno de los errores frecuentes es pensar que cualquier persona está capacitada para esto, pero la realidad es otra muy diferente. Es necesario primero alguien que sepa y tenga claro qué es la continuidad del negocio y como ingrediente clave, conocimientos en este tipo de análisis, donde el complemento perfecto es que tenga un conocimiento de toda la organización que requerirá el desarrollo de este análisis. Si se cuenta con el personal de esas características mencionadas, este debe encargarse de alinear todo lo necesario para encarar este duro reto, haciéndose también de un equipo de trabajo que le acompañe en cada parte del proceso.

El cronograma es la mejor forma de establecer una ruta, determine con las partes interesadas su participación en cada etapa y su responsabilidad, la cual debe quedar clara y documentada, por eso, defina bien quien es parte fundamental del proyecto, involúcrelos, comuníquese con ellos.

Recapitulando, tener un patrocinador, un líder de proyecto, un equipo de trabajo, partes interesadas definidas y un cronograma listo y aprobado por el patrocinador, es apenas el comienzo. Ahora bien, ¿qué busca el BIA? Es claro y sobre este alcance debe dirigir sus objetivos: “Las funciones críticas del negocio, los periodos críticos, las relaciones con las partes interesadas, los recursos críticos necesarios, los objetivos de recuperación, el entorno legal y regulatorio y los registros vitales” (DRI Internacional); recuerde, que cuando requiera consultar, el DRI tiene a nuestro alcance, un apartado de Prácticas Profesionales que le permite tener acceso a información importante, que le ayudará en este proceso (https://drii.org/certification/professionalprac_spanish.php) .

Pero para recopilar esta data, es importante plantearse cuál es la mejor “receta”, ya que hay múltiples formas de realizarlo. Si bien es cierto la tecnología permite el completado de información por la vía electrónica, siempre es importante esa interacción con las personas y conocer de primera mano la información, esto permite comprender mejor y guiar de una manera más efectiva el proceso de completado de información. Esto evitará el despliegue posterior para correcciones o cambios a los documentos que luego deben ser sometidos a análisis y de datos para la presentación de resultados al Patrocinador.

Cuando se tienen estos datos ya procesados, deben ser presentados a la Administración Superior, es importante dejar claro cuánto nos impacta a nivel financiero, de imagen o reputación, clientes, proveedores entre otros, la suspensión del desarrollo de una actividad crítica, de esa forma, podrán entender de una manera más clara, el impacto potencial de un incidente disruptivo para la empresa.

Finalmente, ¿qué esperamos de esos resultados?, pues es claro: una Administración Superior clara y comprometida con la necesidad de proteger la empresa, de desarrollar análisis de riesgos efectivos que complementen el BIA, llevando esto a definir las mejores estrategias de Continuidad del Negocio que permitan desarrollar una resiliencia organizacional que esté acorde a los RTO y RPO antes definidos y asegurar de esta forma la supervivencia en el tiempo de mi organización.

Nunca pierda de vista que los objetivos del negocio cambian, también lo hace el entorno y el mercado, por eso es necesario la revisión y actualización constante del BIA y sus componentes, para mantener actualizada esta información y de esa forma mantener un Sistema de Gestión de la Continuidad del Negocio acorde a las necesidades de los mercados modernos.

Sobre el autor

Randall Villalobos, Máster en Administración de Empresas, Director de la Dirección de Gestión de la Continuidad del Negocio del Banco Nacional de Costa Rica y en funciones de Continuidad del Negocio desde el año 2011, cuenta con certificaciones en la materia del DRII, BCI, PECB y BSI.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s